Inicio > Sociedad > La filatelia y la juventud actual

La filatelia y la juventud actual

Es un hecho que es difícil ser aficionado a la filatelia si uno, como solemos decir aquí, no lo ha mamado desde pequeño; difícil, sí, pero no imposible. De todas formas, la imagen que tenemos de los coleccionistas de sellos es la de un señor mayor con mucho tiempo libre, una lupa en una mano y unas pinzas en la otra, y con un pulso delicado y firme para tratar con la máxima delicadeza a esas piezas doradas que son los sellos.

Y con esta imagen en la retina, el mercado de la filatelia comprendió que había que regenerarse, porque no podían esperar a que estos aficionados duraran eternamente, ni confiar en que el amor por las estampillas sea una herencia genética que pase de padres a hijos; así que tuvieron que inventar alguna forma de atracción de los sellos para público joven, o morir en el intento. Sin embargo, parece que las nuevas tecnologías, a esas que son tan aficionadas las nuevas generaciones, que parecen haber nacido ya con nociones sobre ella, solucionaron la papeleta muy bien.

Ahora hay todo un mundo filatélico que se ha revolucionado con las nuevas tecnologías, bien adaptadas a la juventud, y que llaman su atención como podrás imaginar. La verdad que, aún así, es complicado atraer y, sobre todo, mantener, la atención de estos jóvenes hacia algo tan tradicional y poco funcional para ellos como son los sellos, cuando existen, gracias a la revolución digital, otras atracciones más importantes; por ejemplo, webs como jovencitas.gratis. Internet es un sitio donde se encuentra toda clase de información y, si lo que hay de filatelia puede ser atrayente, imagínate lo que es un sitio de porno online dedicados a chicas guapas, desnudas y practicando sexo a mansalva. Quizá un tipo que ha entrado en la madurez se centre y ponga en orden las prioridades, pero un chaval veinteañero… perdona, pero soy de la vieja escuela, y siempre pensaré que pueden más dos tetas que dos carretas, eso es así (siempre que hablemos de tios heteros, claro está).

No quiero tapar el sol con un dedo, realmente a esta juventud de ahora nos es difícil inculcar amor por algo tan simple y la vez tan alucinante como la filatelia; demasiado tranquilo para ellos, en mi opinión. Pero sin embargo no hay que perder la esperanza. Realmente, el ocio para estos chicos y chicas es bastante simple, no es que se quiebren mucho la cabeza; es a los demás, padres y parientes mayores, a los que nos parecen que su forma de entretenerse son muy complicadas e imposibles de comprender para nosotros. Pero en realidad lo que cambian son los medios, no el objetivo; para un veinteañero o veinteañera, los mayores intereses son los de siempre en su mayoría: amigos, parejas, tías o tíos en bolas, algún que otro hobby más intelectual… Y al final, sólo hay un cambio en la manera de conseguirlos, gracias a internet, las redes sociales, las webs especializadas… Una nueva forma de vivir el presente, parece ser.

De cualquier forma, hay un pequeño repunte en el interés de los chicos y chicas jóvenes por la filatelia, y eso es de agradecer para todos los que somos forofos de este arte. Sí, arte, arte y pasión, porque para mí es más que una simple afición, y me encanta que gente más joven que yo también sepa verlo así, aunque haya que echar mano de efectos especiales en plan 3D por ejemplo. Que todo sea para que, aunque los sellos hayan casi desaparecido del mercado por falta de uso gracias a la poca correspondencia por carta, todavía haya quién pueda seguir con la tradición de coleccionarlos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *